
Entrevista a María Gonzales... "La tía de las empanadas"
En esta primera edición de El Lengüete, decidimos hacer una pequeña entrevista a una persona que a más de alguno, le ha quitado el hambre con sus deliciosas empanadas y roscas. Esta persona es María Gonzales,” la tía de las empanadas”, quien trabaja de lunes a viernes en la universidad.
Nos cuenta que trabaja en la universidad desde octubre del año 2000 y también sobre su ritual diario, el que antes era , dice, mucho más sacrificado:
“Desde la primera vez que entré a trabajar aquí, me levantaba a las dos de la mañana para hacer las empanadas, sopaipillas y otras cosas que vendía antes; para ese entonces tenía que hacerlo para poder trabajar y traer todo para acá; ahora no, porque lo hago con mi hija, mucho más tranquila, ella me ayuda mucho. Ahora tenemos máquinas para trabajar, ya no lo hacemos a mano como lo hacíamos antes, es mucho más cómodo ahora”. La señora María nos cuenta que este trabajo es el sustento para su familia y no cuenta con ningún otro. Ademas nos relata lo difícil que fueron los primeros años en este trabajo entre el año 2000 y 2004: “Los primeros años me echaban a la calle, los guardias me decían que no podía vender, me molestaban mucho. Eso es lo peor que me sucedió, pero después de algunas conversaciones me dejaron trabajar tranquila”. Le preguntamos cual es el secreto para hacer sus exquisitas empanadas , esto es algo que seguro muchos se preguntan, pero pocos se atreven a preguntar, su respuesta fue como la de toda una “rockstars”, nos dejó con la duda y no reveló su secreto , pero enfatizó que lo más importantes es que son hechas en el momento y no precalentadas, por ende, son frescas. En el ámbito personal le preguntamos por su familia y nos contó que tienes tres hijas adultas y con respecto a sus sueños y metas nos dio la premisa : “Mi sueño es tener dinero y no trabajar más” . En la amena conversación nos comenta que le encanta su trabajo en la universidad... “Me encanta el ambiente universitario, porque los niños me tratan bien, hubo un tiempo en que estuve con mucha depresión y ahora soy una mujer feliz porque todos me respetan y me quieren, y yo los quiero a todos y si puedo ayudarlos también los ayudo, si necesitan de comer o alguna otra cosa ahí estoy para ellos, nunca les digo que no siempre digo que sí, porque yo con perder una empanada no me voy hacer ni más rica ni más pobre”.
Por Carol Aguilar , Pedagogía en Básica
ResponderEliminar(crea tú cuenta ¬¬ ) xd
ahhh si buenísimo, la tía es una gran mujer, la otra vez también me di el tiempo de hablar con ella y es una mujer de mucho sacrificio pero que con su venta da mucho cariño, encuentro bueno que se allá puesto este personaje que tanta veces no ah saludado y que hace llegar gente que estudia en la colina para comer sus ricas roscas jaja =)
me encanto esta publicación
Saludos Bye